miércoles, 6 de noviembre de 2013

Así se escribió Una temporada en el infierno, cuando ya el desvelo adolescente se fundió con el desgarro de todos los días, y el recurso fácil de la experiencia universal se truncó, tornóse apatía desmedida y sangre por todas partes, sangre cuajada. Así el hombre camina raudo por las calles de la ignorancia. Y por no saber, no sufre, y sin sufrir no vive, sino que edulcora su existencia como puede. Los ladrones muerden el anzuelo de la moralidad al sentirse libres, los que roban menos se sienten inseguros con el vuelo de una mosca, los que no roban, ¿dónde están?¿ se ocultan en sus trabajos, en sus hormigueros, en sus cuevas de decencia religiosa?¿ con dioses pintados y otras supercherías?

Qué poder claudicara ante mis manos y éstas dijesen que no todos los hombres son iguales y luego, ante el propio egoísmo, sucumbieran.
Qué naturaleza tan abrupta sirva para dar cuenta del suave rumor que trae el viento de málaga.
Qué estúpida agonía nos ata a nuestras vidas.
Qué razón tambaleante me tambalea.
Qué maldita ironía me define.

Así, un áspero relato de clase media me reconforta  como si el hambre fuese otra cosa y el hombre pudiese vivir sin comer. Y por un momento solo el vino me funciona, el hambre olvida mi cuerpo y aquella mujer que parece una madre contraída, un embarazo al revés, me despierta de este sueño, del letargo de las horas amarillas y sin sobres donde esconder los papeles del corazón.

He resuelto pleitear en las más salvajes luchas, pues las aves cuyas plumas se guardan con esmero sobre un papel maché, verde como muchas de las plumas, se han rebelado. La rebelión de las plumas disecadas, como nuestra Transición: una vida  escrita por pajarracos.

Hoy me resuelvo en otro de  facciones más duras.

Me siento un ladrón cuando entro de madrugada en la cama, varias horas después de ti, con el acento reseco.
A esas horas las baldosas hablan de sus imperfecciones. Me pone nervioso pensar que estás despierta. Nostalgia de tu calor de madre naturaleza, nostalgia y verbo amar por siempre chorreando sangre déspota y pura.

Lo peor de todo al escribir sin duda son las interrupciones y el vigor de la talla trabajada en anhelo de otros mundos paralelos, que siempre convergen.

Por eso los momentos reales en los que se tronchan las razones más espesas -esas que salen a la luz de una vela- son infinitos y tangibles y hacen que la decrepitud de mi ser humano avance.

De aquesta manera me veo dormitando dentro de la concha de un caracol. La indolencia del espíritu es un tema tan trasnochado como el hecho de la Revolución, francesa o no. Y la verdad es que te sientes tan solo y roto por esta existencia vacía que repugnas a todos los que se te acercan.

Mientras se te unen en el corazón  las mierdas de tu cabeza y de tu vientre, resuelves el conflicto: es por un momento lucidez del arrepentido animal que ha mostrado sus fauces sin querer dañar un espejo que tiene delante. Sin embargo, aferrado a una de las últimas esperanzas de tu conciencia, prosigues cabizbajo hasta el desenlace final.

Hoy resuelvo ser otro yo, y dar por finalizada esta aventura que ha durado lo que han durado las palabras que la forman. Pueden ser eternamente idiotas o fugazmente transgresoras y, sin duda, mal formadas, deshilachadas, sublimes, unánimes -no, por dios!- obscuras y maleantes. Buscando en mi basura te he encontrado. Buscando en las charcas que tu ciclón de amor olvida. Buscando en la mierda.


así como para cualquier cosa viva, Patty Smith.

miércoles, 30 de octubre de 2013

seremos nada más y nada  menos, felices garfios.
las entrañas de un viaje.
un tiempo estuvo la nube sobre la iglesia,
una rosa enrojeció por la tarde,
un pálido desconcierto de trinos al despertar.
las mesas del bar están solas cuando llueve.
un anclaje en el tiempo
esta plaza.

hay recursos que las hormigas comprenden.
hay muebles que simpatizan con el polvo,
y hay legados, papiros, resoluciones
que dictan lenguas,
algunos vuelos, algunos logros.
aún dudo.
aún duermo.
aún busco conflicto.

aún dudo
seremos animales de conocimiento
creo descubrir un pellejo menos, una línea de vida menos en la mano
clavaremos aguijones
______ adiós
olvida este cuerpo el hábito
olvida quizás la  carne y la mendicidad
el paisaje y el puñal herido

entre todos los conjuntos no hay uno solo
y no digamos entre tu y yo.
allá habitarán garfios serenos
colmados,
aquí nos cortan las manos sin tiento,
allá saben qué hacer, bebamos por el sufrimiento.
Un rincón desnudo.
Huye la bondad en este último verso.







lunes, 28 de octubre de 2013

novela





Era casi invierno,
y la calor poco le importaba,
era casi invierno,
era un octubre moderno.
Llevaba gafas de sol antiguas,
llevaba gafas y no veía.
Llevaba un bolso lleno de olvidos.
Y la cabeza metida en él.
Era martes y los colmillos sangrientos.
Era martes, sin saberlo manejó las luces de la calle.
Fue ganas de comprar un libro en Gibert Jeune.
Fue aroma un instante de cemento castizo leguminoso y brillante,
un embargo solicitado de vida por un café,
una nube densa.
Eran pájaros en martes los que cantaban.
En las avenidas largas de la ciudad.
En sus árboles muriéndose.
Era casi invierno.
Chorreaba aceite negro de los coches,
y las demandas de esclavismo se dispararon.
En las fábricas donde se hace la verdad
hombres menudos curtían sus lenguas
para que otros más altos hablasen.
Debiera ser un invierno controlado como otros,
los coches, eso sí, nunca se quejaron.
Y él con sus  gafas antiguas,  con sus colmillos sangrientos, con su martes,
todo a cuestas, encima como
un sueño que nunca se deja de soñar.
Había llegado casi sin esperarlo el mes de octubre,
como esas cosas que no se advierten y se te hunden en el pecho.
Y él resultó ser un tipo huraño y desagradable
que se maquillaba antes de hablar.
Era martes y el humor lo llevaba metido en un bolso.
En un sobre. En la mano derecha.
Estuvo trabajando por dos lustros sin descanso.
O eso había pensado. Era martes, un día de duro trabajo.
En octubre, el mes de la sangre.
Y allí iba él, sangriento, al tajo.
Pero salía pronto, demasiado pronto.
Las noches llegaron antes de lo que él quiso.
Y con ellas la soledad de largas avenidas,
de los parques, de los inmensos parques por los que  esta ciudad respira,
de los muelles en los que había zarpado sin saber adonde.
Era martes, casi invierno,
un calor insoportable
trajo la soledad del arbitrio y el aburrimiento
y un trozo de periódico nos informó,
con la pericia de un mentiroso,
de los arduos conflictos, del valor comprado.
Él se quitó las gafas,
sus antiguas gafas hechas de pájaros negros,
hechas de musgo antiguo de las calles de la ciudad más húmedas.
Se quitó las gafas para ver,
y antes sin ver ya veía,
incluso antes de necesitarlas.
Eso comprendió del octubre sangriento
En  todos los días que acabaron en martes
él no fue sino su aliento.


miércoles, 23 de octubre de 2013


       Foto: Escuela Industrial de Alcoy


Huele a invierno.
Huele a ese invierno viejo
de agujeros y cojines,
de mantas olvidadas
y tardes grisáceas.

Pero no es éste que empieza a comerme dentro.

Huele a otro invierno.
A otro año. Otro momento


lunes, 21 de octubre de 2013



MÚSICA DE LAS ACERAS

Música de las aceras

¿Dónde estás?

Melodía sanguinolenta,

camino y hogar de los insectos,

de los desaparecidos.

¿ Te ocultas ? Te ocultas

en las esquinas.

En las arterias del cemento,

en los pequeños escondrijos

que los coches dejan.


Lo sé porque te llevo dentro.

martes, 15 de octubre de 2013



No me importan los recursos del sistema,
aunque he de darme cuenta.
Solo un poco de claridad,
todo está pensado antes de que oscurezca.
Las palabras perfectas
de mi boca salen como animales.
Puede sonar a viento y marea,
pero es la verdad más seca.
Un saco roto.
Y el brillo hasta en la montaña,
tus ojos tras la niebla se aparecen.
Camino lento.
No pensar en estas cumbres
como filos imaginarios,
lejos, aquí arriba, pierdo mis amuletos.
Y la voluntad sucumbe.
Arrecia el temporal de mi corazón negro,
poco a poco, menos,
paso a paso, lento.
Con tus ojos, aquí en la niebla,
me vuelvo loco:
penetro hasta donde puedo,
la paciencia es mi defecto,
el más grande de mis amuletos
nunca fue robado.


cuaderno negro, 2010

lunes, 14 de octubre de 2013


Tres jóvenes han muerto disfrazados,
venían de una fiesta.
Pero han acabado mal
nadie sabe qué les ha ocurrido.
Tres personas han traído
 un disfraz para esta fiesta
tres jóvenes flamígeros,
tres postales de una vida.
Unos dicen que se estrelló su automóvil,
otros que una sobredosis,
unos dicen que estrés
otros que sufrimiento,
otros más recuerdan más cosas,
qué barato es el mundo.
Ya no están ni requieren.
Para que sientas que cada minuto
forma parte de ti.
Ya no están.
Ya no están,
tres ´jóvenes flamígeros que ya no están,
ni requieren,
tampoco necesitan.
Tres humildes personas,
tres juventudes disfrazadas,
una llamarada de la boca de un dragón,
un fogonazo a tiempo en la nuca del hombre,
tres jóvenes oscuros como los meandros del sol al dormirse,
han muerto.


 

miércoles, 9 de octubre de 2013

Oración

Feng-Shui de la provocación,
el orador ausente vocifera,
clama en tu nombre lemas comprados.
Aquel salvaje magno fértil impulso hacia el equilibrio,
el perdonar más de lo debido,
o comprar,
nos lo han quitado. Trozo a trozo con tu pastel, propio,
inaccesible. El orador ausente al que ahora llamas
si te roban. Ese está perdido. Se está muriendo su
conciencia tal cual murió él hace veinte años,
cuando el ladrillo.
Feng-Shui para la vida,
tener más de lo debido puede resultar importante.
Y en las espinas de la juventud sangrarán los errores,
las primeras revoluciones de pétalos marchitos y caducos
en cada temporada del año:
apatía, equinoccio, navidad.
Y te recuestas, digna homilía diaria.
Y te apoltronas más y más y te escondes en la escafandra
más profunda que tu ser fabrique. Vencido pero aún vociferante,
como el orador nervioso que ha puesto
su cargo a disposición del partido.



lunes, 7 de octubre de 2013

                 
no miras donde pisas, no


                      I

No miras donde pisas, no.
El piano.
El coche verde.
Soy daltónico con las personas.
Un grillo perenne me desconcierta.
Quizás no sea animal sino viento.
Quizá cualquier cosa que refulja en mi cabeza como un astro.
Me dejo guiar.
Y ahora camino lento.
Sabes que el refugio es un ancho mar.
Sabes que tu cueva es posiblemente un lugar inmenso donde la abulia y el desenfreno
reinan sobre el equilibrio.
Sabes a dónde llegan los zapatos ingenuos.
Sabes qué les pasa a los invertebrados y hasta donde les crece el pus y la sangre negra.
Sabes tantas cosas que merecerías ser un insecto pisoteado.
Y acto seguido soy humano.
Y socialmente humilde desenfreno.
Parásito más de lo ajeno que trocea las cuentas corrientes, los dineros.


                         II

Qué mundo tan extraño de heroína
y madres muertas con el delantal puesto.
Aversión de lo moderno.
El progreso de la nada
y la sangre que rezuma por los siglos desperdiciados.
Los hombres y el talento de ser hombres,
como las hienas y su rapiña.
Los huesos han dejado de tener valor alguno.
Condéname,
sacrifícame si muerdo el anzuelo.
No me permitas acabar muerto el primer día,
como un travieso colegial con las calzas que compró padre,
el olor a betún y el jersey de algodón barato,
el pan horneado con cariño simple,
simple verdad justa, simple sol de la mañana.
Huele a muerto.
Huele de verdad por el paso del tiempo tu carne abierta
que ha dejado la heroína punzante que te subyuga
y te golpea, golpea, golpea, golpea, golpea, golpea, golpea.


                           III

Y quien, por salirse de la nada, abandonara
 el impulso sublime de la vida, cuando es nada,
para vivir.
No se le podría criticar por avanzar como un cangrejo,
si es que sabemos lo que es avanzar,
o si apreciamos lo que  representa un cangrejo.
En esas calles mojadas de orden y sobriedad,
y también en las engalanadas,
dar la vuelta al cuadro es un refugio,
una esperanza de revolución,
un quitaesmaltes.

jueves, 3 de octubre de 2013

el faro se apaga,

se apaga el faro,

su luz tiene la calma de un viento tardío.

Pienso en aquellas noches

pienso en el momento de varias soledades:
soledades del cemento que recorrí.

Recuerdo el huracán, tan vacío.

Su aire lejos.
La luz borrosa a mis ojos se va apagando,
bebe negrura de mis noches.

Dentro del faro

luciérnagas molestan,
dejan a su paso un haz de luz
que recuerda tu cara, de noche, tan perfecta.

Y luego la negrura lo absorbe todo,

y desaparece la luz y la vida se llena de lodo.
Del barro negro que hoy es polvo y mañana,
como del aire esquirlas,
se irán volando de mí, mis cenizas.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

martes, 24 de septiembre de 2013

Oda a la literatura

(poema prosaico desestructurado en el origen)



Muchas frases sueltas, tengo
suerte de editarlas.
Yo que era un idealista...
colgaba letras en perchas de papel,
recorría escaleras muy arriba,
me dejaba influenciar
                  -una pleamar, un camino luengo-

Yo devoraba los libros
y ahora me quedan frases sueltas
de todos ellos.

De un Alejandro Dumas
la espada llena de tinta,
un florín atravesando terciopelo,
un libro de Marx nadando
en el basurero
fue sin duda el siguiente paso
que un mosquetero, o
cualquier sabueso de Conan Doyle
hubieran dado.
La Enciclopedia de la Magia,
un volumen de verde estampado
consiguió liberar un día páginas olvidadas:
muchas frases sueltas tengo en la cabeza:
Alfanhui, El buscón llamado Don Pablos,
magnánima vida de todos, satiricón,
envidia en mansiones viejas,
atrevida
lección que da una dama desfallecida
en un malecón, la colección RTVA,
los libros del mercadillo, trescincuenta
el ejemplar, colores modernos,
una infinidad de frases sueltas.
El médico a palos, el enfermo imaginario,
Axerquía, un diccionario,
el gotelé en las paredes y la estantería
llena de buenos y malos.

Coleccionaba, a veces, muchísimos títulos,
todos perfectamente ordenados. Pero solo
el encabezamiento ya me desbordaba: Pericles,
Hermes, La Ilíada,
Venus escondida en Marte, Ana buscando a Karenina,
y el general, perdido en su laberinto,
así me sentía yo entre tanto libro.

Por eso ahora solo tengo frases sueltas,
best-seller, book, una base de datos
llena de muestras.

¿A qué quiere esta noche oler?
A batalla drama mierda de representación,
una bocanada de aire fresco
resuelve mi elección; es Fausto
una vasta fiera, un médico del corazón.

¿Qué me ofrece esta noche?
Frases sueltas de Ampythrion, un montón
de poemas, un calendario de novela,
una bella y profunda canción.

jueves, 19 de septiembre de 2013

Hay tantos estómagos agradecidos. Tengo tantas ideas que me han robado ya.
Pero no importa, sigo creando. Espero seguir toda la vida sin sentir que me han robado.


QUOD ME ALIT ME EVERTIT



QUÉ FÁCIL ES EL OLVIDO,

y si contribuyes con retales de otras cosas más aún.

La única piedad posible es la que traemos con nosotros

y se presenta clara y abundante como un sueño de mareas,

en todos lados.

El color crece y una mosca que sale de la nada.

El blanco bajo el sol, resplandece. Qué será ese brillo.
**********************

EN LA PULCRITUD DEL CÍRCULO
vicioso se vuelve el perro, y su cola.
En la pertinaz enseñanza magistral
un niño se rebela cansado.
En la mayoría de los silencios
se buscan palabras que  decir.
En una plaza lluviosa los centinelas no llevan paraguas
pero sí grandes flequillos que los sostienen en la milicia diaria.
**********************
gracias por recordar, la verdad ya deberíamos haber sabido aprender de tanto consejo idiota y discernir la capacidad de absorción de la industria ante tales recuerdos presentes.
te quiero tanto como a un espejo,
te amo tanto como una simple carta
que no dice más que no hay nada que ya no sepamos.
estamos saturados
y vienes a recordarlo, gracias.






el tiempo corre y las páginas se escriben solas, cada uno ocupa su lugar.
 


miércoles, 18 de septiembre de 2013

Unas llaves perdidas, recuerda:


 Aprieta el culo una señora de ancho menaje. En la esquina todos los días, recuérdame,  una foto de Marilyn. Blanco y negro que lucen más que el color. La señora prosigue su camino, seguida al mismo paso que los escaparates, por su hija. La acera queda atrás y espera nueva acera. Enfrente de ella, también queda atrás de los pasos de la esfera, un convento.

Las monjas salen y entran de su alma pero no cruzan puerta más que la de la cocina. Preparan golosinas, y las sacan a escondidas, a plena siesta de algunos. Cuando arrojan sin mucha fe sus pies de sirvientas a la calle se cruzan con gente como la gorda, y no la saludan, viven la vida de monja fuera y dentro de su cueva.

También a veces pasa un niño, o un anciano encorvado por los años, y mira la foto de Marilyn, o a la mujer, o a la monja, y se yergue presuroso para ser rama que estire las viejas lorzas, o para pedir la pelota.

En esta calle, sentado tras las rejas de una puerta enrejada, veo gente, oigo gritos, música, coches, sangre ciudadana a todas horas. ¡Y de repente, todo se para! Y solo veo a Marilyn, a la gorda, a la hermana, todo queda congelado esperando un rayo, o alguna puta casualidad que aligere el peso de mi alma.


Unas llaves perdidas.

lunes, 16 de septiembre de 2013


 
ERES
 
 
Eres esa persona del centro de la imagen

que grita desesperada por recibir un golpe.

Eres alguien buscando un muro, algo sobre lo que impactar.

Eres una bala perdida.

Eres lo que eres, y estás en el límite de muchos abismos.

Sobre una delgada línea caminas,

un pie tras otro,

un segundo, un día, un mayo, un junio, un año.

Sin que acabe nada de lo que empezó.

Como las buenas intenciones en enero.

Medida del tiempo que nos aplican.

Medida para todo. Para ser. Medida.

Estoy esperando a que me digas que quieres

 (no puedo fracasar en mi empeño de darte fuerzas.)

Eres lo que eres. Lo que serías sin piernas ni tronco,

ni manos ni cabello, ni orejas, ni hombros. Eres.

Eres medida de tu tiempo y tu angostura.

Eres sangre que fluye corriendo de un lado a otro, fresca.

Eres el origen de tu decrepitud. Hoy, ahora.

lunes, 9 de septiembre de 2013

COMPROMISO
con todo aquello que nos haga superarnos. A las duras y a las menos duras, pero siempre verde y con las ganas de un halcón cuando avista un conejo.
Y el pan de los años mozos  que rejuvenece
la sangre en las fábricas y luego, un parche, o dos.

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He mordido el anzuelo  esta mañana,
anoche fue perfecto: el amanecer esperaba impaciente
un nuevo consuelo para el cuerpo,
un torrente de felicidad.
Abrupto el panorama sigue igual de andrajoso,
pero tu pelo filtra el aire
y los hombres parecen más hombres, más resueltos,
más iguales.
He mordido luego otro anzuelo, y ya era tarde, 
había amanecido también dispuesto a ello,
conjeturando las consecuencias
del atraco a mano armada,
veremos.
Tengo irremediablemente que concentrarme
en las tareas diarias
y en el vulgarismo del paso del tiempo.
Tengo asuntos pendientes.
Me toca.

jueves, 29 de agosto de 2013


the real thing

realidades inaccesibles
realidades alienantes
parcas soledades, pasos muertos
realidades salvajes
realidades catódicas
diez muertos hoy, diez
realidades como la de un periódico olvidado
en agosto todo sucumbe
en agosto muere hasta el hambre
o se agudiza el ingenio
realidades de hoy, sucesos de agua
acuarela que destiñe la pasión de mis horas muertas
me siento cansado, llueve gris de existencia
realidad, algo muerto.

jueves, 22 de agosto de 2013

PEQUEÑO

Escondrijo de mala muerte,
agitación.

Rayos sonrientes y mil espejos
dentro. Respiración.
Calamitosa extenuación diaria.

Sorpresa mutua.
Un revolcón en aguas bravas
y una sonrisa.
Ingenua y en marco.
Perdida.







luna de agosto, llena.

lunes, 19 de agosto de 2013




HOY, de nuevo, junto a Carlos, en  La Granja, Córdoba, 2013.

lunes, 5 de agosto de 2013

Oh Señor, respóndeme!
Señor de las alturas infinitas
que he podido comprobar,
palmo a palmo, huecas,
compláceme con respuestas.
Sabiduría de libros.
Aprehendida, en la solapa
de mis pensamientos, prendida
cual alfiler.
Ya no me salva ni el purgatorio
porque he quemado tus normas,
sin embargo exijo respuestas
a mis oraciones.
Rezo por dentro, en cueros,
como me han enseñado.
Y por más que evoco tu figura
se me aparecen siempre las
mismas imágenes. Locura
estudiada. Ficción aprendida.
Un crucifijo vacío y muy pesado
para la moral cotidiana,
una puerta abierta al desafío.
Oh Señor, respóndeme alguna vez!


viernes, 26 de julio de 2013

LA FLOR DE LA CUCURBITÁCEA...
la flor de la totana,
te deja sola cada mañana.
Y yo, por la tarde
veo tu cara,
y me alejo y te dejo
en boca del aire,
el humo en tu boca.
Nácares ríen. Adiós.
Hasta mañana. Larga espera.
Para la nada.
Huyo, lo reconozco. Una sombra.
En el pasillo más sombras,
bajo una luz mortecina:
tu sonrisa.
Te dejo para ver a mi equipo,
me escapo.
Me exilio voluntariamente
de la felicidad bicéfala
que murmura por la tarde
en nuestro salón.

Sin duda la noche caliente
cierne sobre nuestro ánimo una venda,
el humo transpira oxígeno,
no puede más.

Ahogados cada jornada,
con un surco en la frente y bajo los párpados
ríos que enturbian la vista; y además,
tus ojos hablan.

Y todo lo que piensan me lo quedo,
lo trago y lo macero
para quererte como te quiero.

No soy el lobo que  aúlla,
soy el que observa la luna, tranquilo,
transformándose en retrato certero de la tozudez
de la férrea lengua
que cada tarde y todas las madrugadas,
ensarta tus debilitados ánimos
y los hornea, aniquilándolos.

Y pensar que antes tu eras
la que más hablaba....

A la luz del sol,
brilla,
la flor de la totana.

martes, 23 de julio de 2013

el siguiente poema ha sido revisado en cada recital. esta última versión está
dedicada a carlos castro.


HOY

Es, quizás,
el sentimiento más alienador,
el de la oportunidad perdida.

Incluso si sale alumbrando el sol,
ahuyentando los miedos,
calentando la espalda.

Es verdadero momento presente:
nada.

Y los hilos del pensamiento desperdigados,
difusos
como una telaraña golpeada.

Vientos diseminados,
aguacero bajo un paraguas.

Hoy me consuelo
con el vino de la esperanza,
hoy se han borrado
las huellas de mis pisadas,
hoy, cuando la palabra decae
como el ínfimo malestar de una pequeña fiebre,

hoy solo pienso en caminar.

sábado, 20 de julio de 2013

ese que siempre está detrás
y predica palabras olvidadas.
ese que busca los recovecos
de tus labios para que escapen sus besos.
ese que guarda taciturnamente la noche.
ese que se aflige por nada,
que canta lento y perezoso por todo,
que escupe a la mediocridad aparente y triunfante.
ese que guarda la ropa sin saber para que
ese que ahora te llama
y clama y vuelve al origen.
al nacimiento, al nasciturus.
ese que espera y no sucumbe.
ese que ha probado tus carnes
ese que muere por ti.
ese que piensa y no reacciona
o que fluye sin ideas ni convencimientos.
ese que aguarda la hora, ese
siempre está ahí.

PERSPECTIVA Y CAMBIO

perspectiva inusual de mis córneas,
paladar insulso, cuando te huelo: agua.
quién te hace esas fotos tan perfectas
dónde está el resto de vida que siempre
quise anclar en mis razones,
porqué te llevo tan dentro que una palabra tuya
es capaz de destrozarme.

hoy he hablado con el teléfono
y un amigo respondía,
su voz era tan cálida
y sus muecas tan evidentes
que no supe en que presente me encontraba.

hoy he sido capaz de madurar la manzana
por mi cuenta y riesgo
y todos siguen su curso de palomas grises
que no cantan,
pero hoy la voz de un amigo me ha hecho recordar
y ver el lado blando de las piedras
y el hedor inconfundible de la suerte me acompaña.

Qué suerte,
pero quien te hace esas fotos
que sales siempre tan moderna
envuelta en tu monóxido y en todas las callejuelas que pisas
y respiras, te echo de menos, tu, no sabes qué.

Siempre hablamos cuando ya no estamos.
Siempre conversamos con un aire viejo rompiendo en nuestros labios.
Siempre quedará entre nosotros un aura de viejo recuerdo errante
que pudo haber sido, y no fue.
Y precisamente por eso te quiero.
te resucito,
aunque estemos lejos te disfruto,
aire.

jueves, 18 de julio de 2013

REFLEXIONES

Una lágrima puede mojar todos los papeles del mundo.
Un hombre y su bigote son capaces de sufrir lo indecible.
Y de qué sirve si no se enseña
que la muerte llega y somos los únicos responsables
de aceptar nuestro fin.


***************


Llevaba ya varios días en la misma postura
y un dolor sordo se le iba extendiendo
por el costado izquierdo.

Se abanicaba con un trozo de cartón para
combatir el sofocante calor cordobés.

Aunque los médicos se afanaban.
él veía llegar la muerte.



****************


Ahora que queda poco
quieres comprender el tiempo.

Cualquier hombre encamado
es menos hombre
y si no se le permite autoayudarse
poco están haciendo por él.

Qué larga se hace la tarde:
los papalagi enfermos son
los peores,
los más obstinados y obtusos
para recuperarse.
Quizá de ello tengan la culpa
los hospitales de hoy en día
y sus enfermeras feas y sin cofia.

Si observamos la tarde sin ventanas
de doble acristalamiento
y los pájaros no son un mero recuerdo
de antes de besar el suelo,
se aclarará lo que digo.

Y sin embargo llevo años esperando
algo que propicie un cambio.



Solo una casualidad podrá
desatar una reacción.
(eskorbuto)

martes, 2 de julio de 2013

besos salvajes

  Prefiero hacerte el amor a ir a un recital.
Tus versos son más agradecidos, más interesantes,
fluyen por tus piernas, líquidos,
cuando te amo.
Y no enseñan,
transparentes,
nada de esa altivez soberbia
y pedante que sudan los poetas.
Prefiero mil veces amarte
a la guerra de sílabas calvas
y sin raíces.
Guerra que no es guerra,
vano conflicto.
Elijo manchar
tus acres de fecunda hermana,
con espesura
sobre tu cuerpo,
luz de luna,
vítrea mirada.
Así no veré más conciencia errante.
Así, destinatario de parcas calaveras
no pondrá más en el remite de mis cartas.
Así, envuelto en brea,
con tus plumas y tus lances por bandera,
elegiré en la noche besarte,
secar tus pieles con la lengua.

Prefiero mil veces amarte,
prefiero,
prefiero mil veces más que otras cosas,
quererte.

sábado, 29 de junio de 2013

Contrarreloj

Hinchado, pecho hinchado.
Inflado, como un globo. Preciso
en la mirada, somnolienta aún
después del café.
Parta de las manos escondidas,
salga de lo oscuro de la voz,
de lo oscuro que es tu pecho,
y tus gafas de brea, que chorreen
de calor para dejarte ver.
Es ahora igual que antes: elige bien.
No te descuides
y no magnifiques esos incendios que se te ocurren.
Tenemos poco tiempo.

miércoles, 26 de junio de 2013

Demándame palabras de amor
en el juzgado más recóndito de tu corazón.

Pídeme esfuerzos a dentelladas
para que taje el tiempo
y guarde la ropa.

Hazme saber las normas
que regulan el vilipendiado arte de la palabra,
desde que aprendí llevo hablando de más.

viernes, 21 de junio de 2013

Poesía vegetal para camaleones superfluos y engreídos.

Se para el lagarto
frente a la presa,
observándola,
musitando su muerte.
Se para el lagarto,
en su cabeza una ola,
inevitable alimento sin suerte
es el mosquito atrapado:
El lagarto,
hambriento toda la tarde,
mora en un verde tallo,
atento al vuelo del mosquito
que distraído un instante,
no se da cuenta
de su fatal destino.

martes, 18 de junio de 2013

No paro de pensar
            cosas serias / que a nadie interesan
y me caigo / con el zumbido
de una mosca.

(Cuando se consuman todos los fuegos y venga a visitarme tan solo el silencio,
gritaré.)

No sé como resolver este poema
sin sentir que estoy copiando,
me pongo Wilco para aligerar el mal trago, me pongo ebrio
para no ser tan antipático, también a mi me gustan las caricias
y alrededor de tu ombligo  me fundo.

(Cuando se consuman todos los fuegos y venga a visitarme tan solo el silencio,
gritaré.)

lunes, 17 de junio de 2013

En treinta años no mediamos palabra.
En invierno y en verano,
por la tarde o por la mañana,
cigarro en la boca,
cabeza gacha.

Al menos los últimos tiempos fueron así.

No recuerdo tu sonrisa,
quizá la  invento,
pero estoy seguro que existió
el momento
en el que los pájaros volaban
bajo un sol resplandeciente
y el azul intenso
te hacía sentir vivo.

Han sido treinta años sin
un solo cara a cara,
solo miradas furtivas,
inventos.

Y ahora que no estás me doy cuenta de la oportunidad perdida.



(A mi vecino, que se murió hace poco.)

miércoles, 12 de junio de 2013

En aquel ático las posibilidades eran infinitas. Y eso, con mucho, era lo mejor. 
Es una estancia que recuerdo a diario.
Los versos, entrecortados. Los fragmentos.





poemas oníricos (III)


La noche tranquila

Las briznas de hierba juegan con mi piel 
mientras el gran túnel se abre,
más y más,
sobre la verde primavera.

Estoy esperando,
paciente y libre.
Estoy fundiéndome 
porque ya no hay tiempo,
salvo para ser todo.
En la noche tranquila,
los elefantes agitan sus trompas
barruntando un peligro cercano.

Antes de que las lenguas de hierro conversen,
mucho antes del fragor,
recordaremos.
En la noche tranquila irán sucediéndose,
a la luz de la luna,
en cada ola que levante el viento,
todos los minutos que pasamos juntos,
reflejados.

Y ni siquiera el tranquilo amanecer,
nos salvará.




2012

lunes, 10 de junio de 2013

LAS PALABRAS no requieren ya
su buen uso. A eso parecen habernos conducido los esperpentos
del vocablo retorcido en los predicadores modernos.
Lo que ellos nos muestran es dogmatizado.
Y se reconocen los más altos grados de distinción
en personas doctas en no decir nada.

Asimismo, las pasiones del corazón,
                                                               -las no reprimidas por el psiquiatra-,
se empequeñecen,
y son ninguneadas por la dictadura de lo políticamente correcto.


¿Pero quién ha decidido la política?
¿Y el lenguaje?

La palabra es un tornillo que se enrosca,
y ya no sale de uno.
La palabra es un campo espartano
del que brotan flores, mares, horizontes.
La palabra alienta, la palabra muerde,
la palabra descubre sitios a los que nunca
hubiese imaginado llegar sin alas.

El papel de nuestra existencia cada vez más lleno de tinta,
de anexos, de glosas.
Y la palabra, y su vocación,
 al alcance de cualquiera.
Todo lo que dicen los expertos es mentira.
El ingeniero, el carpintero, el herrero
que funde las letras,
ese es,
el que habla.

Los que se muerden la lengua invocan la nada.
Demos el paso,
pero a la vez recordemos
aquellas barbas recortadas cuidadosamente
que funden el alma en el silencio de su islam,
en la meticulosidad del ascetismo,
en la profundidad del significado.

Avancemos, la palabra es un viento tardío.
Recordemos,
de manera instintiva,
todas las puertas,
atravesémoslas para conectar.
La palabra es un cuerda que amarra los conocimientos,
la palabra.

miércoles, 5 de junio de 2013

POEMAS ONÍRICOS (II)


En el fondo del pantano
hay una mujer escondida,
en el fondo del pantano,
tras un muro de blanca piedra
una puerta entreabierta,
tras la mujer se proyecta.
En el suelo, piedras.
De un azul que centellea, 
y la mujer mira al suelo, mientras tiembla.
Tiene la cara llena de marcas,
sus ojos tristes.La puerta entreabierta.
Y entre ella y yo un muro de blanca piedra.
Un camino amarillo, como el azul que centellea.
A los lados del camino, del suelo que 
en mi cabeza se muestra, se alzan
como esqueletos muros de blanca piedra.
No puedo reconocer, entre tanto color
 de claridad cierta, las manos de la fémina:
un manto negro, azul, verde estucado; qué color,
no sé es el que porta su manto de 
imberbe fiera; un manto de fina hebra que 
solo deja ver su cabeza. Piel, de cerca.
Y los dientes me aprietan, observo a la mujer.
En el fondo del pantano, junto a un lecho 
de blanca piedra, hay una puerta entreabierta.
Veo flotar en mi cabeza, un azul que centellea
-no se le puede dar la vuelta
a lo que un espejo refleja-
De blanca piedra el manto azul
que tapa a la fémina.
Y de negro muerte el destino que le espera.
En el fondo del pantano,
mi cabeza sueña.



¿2010?

martes, 4 de junio de 2013



POEMAS ONÍRICOS  (I)



vertiginoso baile
que gravita  sobre mis pies,
y que pasen los segundos
y que  confluyan mansas las aguas
espero paciente sentado, nervioso.

abundante esperma de salvación,
un olor a jazmín fresco en la mañana de manzanas derretidas,
babeo,
bajo el limonero. Los potos y los blancolejos,
y las azucenas, babeo.

el recuerdo claro, pero he sentido otra piel viviéndolo,
otro cabello al viento danzando y rozando casi mi cuerpo,
entre él  y  yo un claro abismo, un cristal.
Qué recuerdo de mañana fresca como el hielo
y las manos congeladas y sonrientes, como el alma.

qué fácil se reproduce en la cara el surco de la esperanza,
la mueca de una fácil esperanza y una sonrisa quieta
como el pensamiento de tenerla.
Y qué fácilmente realizable es el acto de la avaricia
por un cerebro contumaz.  



viernes, 31 de mayo de 2013

Este segundo es un abismo,
este áspero despertar sin horizontes de futuro,
arde y se volatiliza.
Y acabamos, al siguiente, recordando.
Qué triste manjar de tiempo
y de argucias para detenerlo.
Ahora los cuadros, las rayas,
el alisado,
ahora las puertas, las ventanas,
el adosado,
la envidia de los noventa,
el salvaje oeste,
la dolce vita no  la verán los parados,
el hambre,
cada segundo tuyo, destripado,
ardiente,
sangre efervescente,


lluvia

         que

 no moja.

martes, 28 de mayo de 2013

TARDE DE SOMBRAS Y FRÍO.
Luz natural vertida
y las cosas se encienden,
y el frío arde.

Tarde escondida en la tarde.
Descuido,
obscuro,
pequeña casa de luz en la montaña.

Campanas lejos del silencio.
Los pájaros, felices estelas dobles hasta el nido,
frío en los muslos,
y frío el pan, la sopa, el beso.

Los pájaros, en la casa de enfrente, por la ventana.

La tarde y las tejas pardas.
El frío de las ausencias, pequeñas,
que deja tu cuerpo,
pues te tengo en mente
y te quiero, si respiro.

La tarde, aquí la tarde estalla.
Casi olvido la presencia de otra gente.
Las nubes recortadas, por la ventana.
Las moscas no se van, los pájaros se abrigan.

Te quiero, con una manta.

(mayo 2013)
El timbre del teléfono,
en diferentes idiomas,
se transcribe raro,
son fonemas desencajados 
que colean inadvertidos
por el mundo de los sonidos.

Pero no llamas.












foto: http://blog.cbtis88.edu.mx/equipo8instalacontro2jv/

martes, 21 de mayo de 2013


Noche

Me giro y desapareces,
y tu calor me busca.
Me giro y desapareces
durante un momento, pero en la luz te reflejas
de todas mis conjeturas.

Suave luz de luna,
dilatas mis pupilas.
La cama es un mar,
la calma, un soplo húmedo.

Suave luz de luna.
aquí a tu lado,
pequeña piel suave,
te observo.


HUESOS ROTOS

Los huesos rotos un
pequeño infarto,
la cabeza desangrándose
sobre la palma
 de mi mano.
Un humo gris lleno de
pensamientos emana,
una danza sin fin de
sentimientos acumulados
vertebra figuras en el  aire.
Se fueron ya los idus, las
calendas,
incluso Marte
se plantea alguna vez
mirar más allá de su
guerra, de su rojo cetro.
Y no menos cierto es que
no sé ya que te espera,
Si yo fuese el hombre con
respuestas,
no te habría matado.

lunes, 13 de mayo de 2013



BLUE NAP (03/2013)




a la guitarra José Antonio Luque,
filmado por Antonio José Ramírez
acuden como público inesperado José Antonio García Rosal,
Rafael Pérez Collado y Miryam Ruz Serrano, a través del móvil.

miércoles, 8 de mayo de 2013


LA GRAN FAMILIA

La gran familia apoya y quiere,
mantiene recto el rumbo de sus integrantes.
La gran familia es, ante todo, esperanza
para todos aquellos que no tienen,
pues viven en el extrarradio
y no pueden andar los surcos que deja el arado.

La gran familia es semilla de pan de futuro,
trigo saliente horneado a conciencia,
simentera de un calvario continuo.
La gran familia es pan de labrador para el rico,
pico de oro para el orador,
control eterno sobre el sepulcro.

Una percha en la que colgar
las más pesadas prendas
tras sacar de los bolsillos
siglos de avaricia y mala conciencia.

La gran familia dota mi reputación
de buen ciudadano.
La gran familia me requiere
a cada instante,
somete mi animal instinto
y expira aliviada por mi alma.

La gran familia, católica y musulmana,
la gran familia socialista y de derechas,
me necesita,
ME NECESITA.

lunes, 6 de mayo de 2013






Vuelve al calor del hogar,
vuelve, valiente soldado,
mutilado.

Abraza a tu familia
con las lágrimas que aún te queden.

Ya no cabalgarán la estela tus balas.
Formarás parte de la decoración.

Asume tu destino, valiente alfeñique,
ya no vales nada.




año 2009, desentrañando el punk

martes, 30 de abril de 2013






Pablo García Baena en Montilla. Casa de las Aguas. 25/04/2013

(la grabación es un poco deficiente pero merece la pena concentrarse en la voz del poeta cordobés)


lunes, 29 de abril de 2013

Interludio sobre la paciencia y el desengaño.


Aquel día,
cuando me quedé solo,
ni mi hermana la libertadora
acertó a quererme.
El humo salía de mis orejas,
la soberbia anegó mi corazón,
el lodazal se endureció conmigo en medio.
Solo una diminuta voz apagada
me dijo que nadara,
y nadé hacia dentro
En los infiernos más confusos ardí
como un madero húmedo.
No sirvieron para nada los ocho minutos
de invocación macabra y sedienta
                                 
                                -  tiempo de nervios -

a los que me así danzando.
Pensé entonces que tu me llamabas y me requerías
y yo hablaba tan alto como un álamo
deshojado a propósito. Y la discusión
tornóse sol fulminante.

El ritmo calmado de las hojas muertas,
el maravilloso piano de Tiersen y la nada,
sosegaron mi espíritu,
y comprendí al fin la infinita paciencia
del saber estar.
Las olas pasan,
los mares crecen;
pero en ese momento quedo
en que el sol calienta el silencio,
esa tranquilidad ante la nada
que se convierte en rezo,
pacifica,
ordena,
esculpe.

Las olas pasan, 
y el mar es horizonte.

jueves, 25 de abril de 2013


MAÑANA

El original arrullo de los claxons me desconcierta.

Hay veces que salen del alma del conductor diciendo:

quiero vivir mucho más deprisa, quiero sentir el relente
de todas las mañanas corriendo, buceando en el humo
de mi propia muerte.

Pero la mayoría son despistados, torpes y zafios,
como un anciano criado por la santa madre iglesia
en el desencanto del espíritu terrenal,
ora, pro nihil.

Mutilan poco a poco el silencio matutino
de los pájaros olvidados que viven en los canalones. 

miércoles, 24 de abril de 2013

NICE GIRL /// INTERESTING WRITTER

Noto aquí en la sombra el olor seboso,
descomponiéndose las migajas de mi cuerpo.

Aquí aleteo, vivaracho,
podrido de vicio.
Aquí el sudor es frío.

Pienso en tu cara,
pienso fuego y retorno,
pienso en el olor del cuerpo aquel.

Se me ha olvidado.

lunes, 22 de abril de 2013

Despertar, nuevo,
un lunes de camisa planchada y ojeras brillantes.
Obviando las arrugas del fin de semana,
la rutina acuciante del tiempo libre.

jueves, 18 de abril de 2013



PEREZA

La verdad es que no me

provoca ninguna sensación

nueva el hecho de que

Marcelino Camacho esté

ahí, perenne, con el puño

en alto, clavado a la

pared.

No me sorprende la

 dejadez de los rayos de

luz al entrar a esta

estancia.

No lo consigue la ventana,

con su monotonía,

ni el polvo de la estantería,

tampoco lo demás.

Un ventilador de sucias aspas

remueve pereza acumulada.


los años pasan como cuchillos sobre tu garganta, primavera-verano 2012